domingo, 24 de febrero de 2013

Comentario sobre la lectura “lengua y comunicación: tres décadas de cambio”

 

Tras la lectura del texto “lengua y comunicación: tres décadas de cambio” de Álvaro García Santa- Cecilia he llegado a la conclusión de que la lengua al igual que el hombre es un ser vivo, que nunca deja de moverse, cambiar, evolucionar y adaptarse. Estos cambios se reflejan en el ámbito de la enseñanza a través de los diferentes enfoques y métodos, que han ido apareciendo con el objetivo inconcluso de unificar y marcar la manera de impartir la enseñanza de idiomas extranjeros. El texto nos habla de la evolución que se produce en un margen temporal de 30 años, que separan la publicación del Threshold Level en 1975, al actual Marco de referencia.

En un comienzo los métodos y enfoques de enseñanza se caracterizaban por una enseñanza autoritaria por parte del profesor, un profesor con poca o casi ninguna libertad en cuanto a contenidos y a forma de explicar, y por otro lado, un alumno pasivo que se dedicaba a repetir de forma mecánica unas normas y estructuras gramaticales. Poco a poco estos métodos han ido evolucionando gracias a la interconexión que se van produciendo entre las esferas de la pedagogía y la psicología, interconexión entre diferentes disciplinas, y que a partir de los años 70, comienzan a considerar al usuario de la lengua como miembro de una sociedad, influido por su entorno y por su situación personal concreta.

Es a partir de este momento cuando se produce un gran cambio en el ámbito de la enseñanza de idiomas. El papel protagonista le corresponde al alumno, y es entorno a su persona y sus necesidades, como se debe de organizar el aprendizaje. Este nuevo papel protagonista relega al profesor a una posición de mero intermediario entre el alumno y su aprendizaje, se convierte en un ser más “cercano”, “accesible” y mucho más flexible en cuanto a lo que a planificación y estructuración de contenidos se refiere. Aparece en este momento un deseo por conocer y analizar las variables individuales de cada alumno y ver cómo estas afectan a su estilo y velocidad de aprendizaje, y junto con ellas el concepto “autonomía” del aprendizaje, que durante mucho tiempo será tema de debate y estudio.
Esta evolución también se aprecia en las actividades, anteriormente basadas en la repetición de unas determinadas estructuras gramaticales y en la actualidad en la comunicación, el llamado enfoque comunicativo. El eje en el que se basa la enseñanza de lenguas extranjeras en la  actualidad es: la comunicación. La comunicación como medio que permite a los estudiantes a convertirse en miembros de una sociedad con unas tareas a realizar, en el que el uso de la lengua aprendida es el único medio para participar en los intercambios comunicativos. A raíz de la existencia de una sociedad se hace patente la necesidad de tener presentes los aspectos sociales, culturales, políticos,  económicos e históricos, que condicionan el aprendizaje de una lengua extranjera. Hay una frase del texto que resume perfectamente esta idea: “aprender una lengua supone un enriquecimiento, en la medida que permite adquirir una nueva personalidad social”.
Personalmente pienso que esta evolución continuara y será imposible llegar a un método u enfoque único e infalible para todos los estudiantes de una lengua extranjera. Me baso fundamentalmente en la idea de que cada uno es único y esta condicionado por factores externos de una manera particular, por lo que su aprendizaje será diferente al de los demás. Sin embargo creo que los avances de los últimos años en la pedagogía acercándose al aspecto humano de los estudiantes, supone un gran avance en esta búsqueda de un método lo más universal posible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario